China pone en riesgo la abundancia prometida por Silicon Valley

Silicon Valley lleva dos años vendiendo la misma promesa: inteligencia ilimitada, trabajo opcional, una era de abundancia financiada por el capex más agresivo de la historia tecnológica. Nadie ha leído la letra pequeña. La abundancia no paga deudas y, en 2026, la burbuja de la IA empieza a mostrar su factura.

El precio de la promesa: 700.000 millones de dólares

Solo entre Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle, el capex agregado en infraestructura de IA para 2026 ronda los 660.000-690.000 millones de dólares, cerca de los 700.000 millones, según Futurum Group. A eso hay que sumar entre 250.000 y 300.000 millones de dólares en emisión de bonos y joint ventures durante el mismo año, según estimaciones de Morgan Stanley recogidas por Bloomberg. Es la mayor construcción de infraestructura financiada con deuda que ha visto el sector.

La paradoja: más barato, más consumo y una grieta en el precio

Mientras tanto, el volumen de tokens procesados marca máximos históricos, según OpenRouter, mientras que el precio medio pagado por token cae con fuerza, de acuerdo con el Silicon Data LLM Token Expenditure Index. Es la paradoja de Jevons aplicada a la IA: cuando algo se abarata, se consume más, no menos, y los agentes autónomos que operan en bucle aceleran ese consumo de forma significativa.

¿Qué está presionando los precios a la baja? La creciente competencia de China.

DeepSeek, Kimi, Qwen: la frontera a precio de derribo

DeepSeek V4 cobra 0,87 dólares por millón de tokens de salida. La frontera americana, los modelos punteros de EE.UU. llega a cobrar hasta 50 dólares por el mismo millón, según recogió Fortune el 22 de julio de 2026. Es una diferencia de más de 50 veces.

El efecto es de sector completo: los precios por token han caído más de un 90% desde 2023, mientras el gasto total en IA se ha duplicado en un año, según Bloomberg. Brian Armstrong, CEO de Coinbase, predijo en junio que el 80% de las cargas de trabajo migrará en 12-18 meses a modelos un 99% más baratos que los actuales.

La abundancia prometida ya llegó. Pero ha llegado comoditizada y con bandera china. Y una commodity no paga múltiplos de monopolio.

El token giró antes que la bolsa

El índice del token cayó cerca de un 20% desde su máximo de mayo, después de haberse casi duplicado desde diciembre, según datos de Silicon Data y Bloomberg del 3 de julio. Los Mag 7 marcaron pico ese mismo mes de mayo, con una caída superior al 13% desde entonces. El mercado de tokens se adelantó a la corrección bursátil.

La burbuja de la IA llega a los balances

El 22 de julio, Alphabet reportó su primer flujo de caja libre negativo como cotizada: -5.900 millones de dólares en el segundo trimestre, con el capex de 2026 elevado a un rango de 195.000-205.000 millones de dólares, según Reuters y CNBC. Tesla registró un flujo de caja libre de -1.100 millones en el mismo trimestre. En los días siguientes, Tesla cayó cerca de un 15% en una sola sesión récord  y Alphabet un 7%, también récord, según CNBC y Forbes. El capex se está comiendo la caja.

Fitch Ratings ya lo ha calificado como algo más que una corrección técnica: en su Global Risk Outlook del tercer trimestre, publicado el 28 de julio, señala la corrección del mercado de IA como uno de los mayores riesgos de crédito a nivel global, según Reuters. Sin flujo de caja, no hay quien levante el siguiente bono ni la siguiente ampliación de capital.

Washington cambia las reglas del juego

Cuando se pierde una guerra de precios, se cambian las reglas del juego. El 28 de julio, la FCC prohibió la importación de nuevos robots humanoides y cuadrúpedos chinos, incluyéndolos en su Covered List, según Reuters e Infobae. No es la primera vez: los coches eléctricos chinos ya están excluidos de facto del mercado estadounidense con un arancel del 100%, y los drones y routers chinos llevan meses en esa misma lista. Según Axios, la Casa Blanca estudia además vetar directamente los modelos de código abierto chinos como DeepSeek y Kimi K3.

Un nuevo orden, más volátil y fragmentado tras la burbuja de la IA

La deflación viene de China. La deuda de la IA ya está emitida. Lo que queda en medio valoraciones, márgenes, riesgo de crédito  es lo que el mercado está repreciando ahora mismo. Es el mismo patrón que venimos señalando en la serie Perspectivas: un mundo multipolar, neomercantilista, donde la seguridad nacional pesa tanto como la economía y donde riesgo y regulación se convierten en arquitectos de la asimetría entre potencias. Esta lectura conecta con el primer episodio de la serie, dedicado a minerales críticos y el nuevo orden económico, donde analizamos cómo la seguridad nacional y la política industrial vuelven a condicionar la asignación de capital.

 

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la burbuja de la IA de 2026?

La burbuja de la IA, es la corrección de valoraciones en el sector de la inteligencia artificial provocada por el desajuste entre el capex masivo de los hyperscalers, cercano a los 700.000 millones de dólares en 2026, y la caída superior al 90 % en el precio de los tokens desde 2023, lo que reduce el retorno esperado de esa inversión.

¿Por qué baja el precio de los tokens de IA?

Principalmente por la competencia de modelos chinos como DeepSeek, que cobra 0,87 dólares por millón de tokens frente a los hasta 50 dólares de algunos modelos punteros estadounidenses, lo que genera una deflación de precios en el sector.

¿Qué modelos chinos han abaratado la inteligencia artificial?

DeepSeek, Kimi y Qwen son algunos de los modelos chinos que compiten en la frontera tecnológica a precios muy inferiores a los de sus equivalentes estadounidenses.

¿Cómo está respondiendo Estados Unidos a los modelos de IA chinos?

Estados Unidos está respondiendo mediante medidas regulatorias. La FCC prohibió en julio de 2026 la importación de robots humanoides y cuadrúpedos chinos, mientras que la Casa Blanca estudia restringir los modelos chinos de código abierto, siguiendo precedentes aplicados a coches eléctricos, drones y routers.


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Este contenido tiene carácter informativo y no constituye una recomendación de inversión.

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