Perspectivas · Miraltabank — Episodio 1: «Un Nuevo Orden»
Durante treinta años nos funcionó una idea sencilla: lo barato es lo seguro. Fabricar donde sale más rentable, comprar al proveedor con mejor precio, no preguntar mucho más. Dejó de funcionar el día en que esa dependencia se convirtió en palanca de presión política.
El giro quedó por escrito. La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, publicada en diciembre de 2025, reconoce que las apuestas por el globalismo vaciaron la base industrial del país. Meses más tarde, el G7 reunido en Évian repite casi el mismo guion. Ya no se defiende el libre comercio como principio; se defiende la soberanía industrial como política de Estado, con la reindustrialización, la tecnología y la defensa remando en la misma dirección.
¿Qué está pasando ahora mismo en el tablero geopolítico?
Varias cosas a la vez, y ninguna es casual.
El estrecho de Ormuz vuelve a estar operativo, a base de acuerdos y también de presión militar. En Ucrania cambia el ritmo del conflicto justo cuando se endurecen las sanciones al petróleo y al gas rusos. Y el G7 ha empezado a llamar a las cosas por su nombre: coerción económica, es decir, usar las dependencias comerciales de un país como arma frente a ese país.
Ahí es donde entran los minerales críticos.
Por qué el litio, las tierras raras y el cobalto son ahora un asunto de seguridad nacional
No hay inteligencia artificial ni industria de defensa sin litio, tierras raras y cobalto. Y ese suministro está concentrado en muy pocos países, algunos de los cuales ya han mostrado que están dispuestos a usarlo como moneda de cambio.
La respuesta ya tiene cifra. Solo en el primer semestre de 2026, el G7 movilizó más de 64.000 millones de euros repartidos en 195 proyectos vinculados a minerales críticos, según los propios documentos de la cumbre de Évian. En la práctica funciona como una garantía pública implícita para las compañías mineras occidentales.
Deuda pública alta, inversión público-privada al alza
Aquí está la parte incómoda: los estados llegan a este punto con las cuentas ya muy ajustadas, después de años de déficits acumulados. Así que la inversión no va a venir solo del sector público.
Va a venir de los dos a la vez. Cuando el Estado compra, almacena y subvenciona, el capital privado tiende a seguirle el paso, a través de bancos de desarrollo, garantías públicas, co-financiación y otros instrumentos de reparto de riesgo. Esto no es una previsión abstracta: ya se está viendo en cómo se están estructurando los proyectos anunciados en Évian.
Lo que significa para un inversor
«Un Nuevo Orden» es el primer episodio de nuestra serie Perspectivas · Miraltabank, y nace de una idea de fondo: esto no es ruido de titulares, es un cambio estructural en dónde y cómo se mueve el capital a nivel global. En Miralta Narval llevamos meses posicionando la cartera con esta lectura, antes de que el G7 lo hiciera oficial en Évian.
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Preguntas frecuentes
¿Qué dice el G7 sobre los minerales críticos en 2026?
En la cumbre de Évian 2026, el G7 identificó los minerales críticos (litio, tierras raras, cobalto) como un frente de seguridad nacional y anunció la movilización de más de 64.000 millones de euros en 195 proyectos durante el primer semestre del año.
¿Qué es la «coerción económica» según el G7?
Es el término que usa el G7 para describir el uso de dependencias comerciales, como el control sobre materias primas, como herramienta de presión política entre estados.
¿Cómo afecta la Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU (2025) a la inversión en minería?
La NSS de diciembre de 2025 marca el giro hacia la reindustrialización como prioridad de Estado en EEUU, lo que ha impulsado inversión pública y público-privada en cadenas de suministro de minerales críticos, tanto en EEUU como entre sus aliados del G7.
Miralta AM · Managing risks. Delivering returns.
Este contenido tiene carácter informativo y no constituye una recomendación de inversión.