Perspectivas de inversión 2026: claves y escenarios del nuevo orden
2026 se perfila como un año “de continuidad y de transición” en un entorno marcado por desaceleración económica, un mundo cada vez más multipolar y episodios de volatilidad que tienden a normalizarse. En esta carta de perspectivas, Ignacio Fuertes (Director de Inversiones) analiza los principales vectores que, desde nuestro punto de vista, pueden condicionar el comportamiento de los mercados: geopolítica, política fiscal y monetaria, energía e infraestructuras críticas, recursos estratégicos, crédito privado y el futuro del dinero.
«No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, sino la que mejor se adapta al cambio”
Un año de continuidad… y de transición
La lectura de cierre de 2025 apunta a que 2026 combinará dos fuerzas:
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Continuidad, porque el “nuevo orden” sigue empujando a los Estados hacia soluciones no convencionales para gestionar déficits persistentes y altos niveles de endeudamiento, reforzando políticas proteccionistas y favoreciendo “monopolios estratégicos”.
- Transición, porque las principales potencias “necesitan ganar tiempo” para avanzar en estrategias nacionales: EE. UU. con la refinanciación y la reindustrialización; China con el ajuste inmobiliario y el desarrollo de chips; y Europa con descarbonización y soberanía digital/defensa.
En un contexto así, mantener una lectura prudente del riesgo cobra especial relevancia, especialmente cuando el entorno se describe como “impredecible y volátil” y con un “apetito por el riesgo desmedido” en algunos segmentos.
1) EE. UU., desdolarización y fin del “excepcionalismo”
El documento plantea que estamos en plena transición a un mundo multipolar, donde EE. UU. ya no actúa como único garante del orden global. En ese marco, se reabre el debate sobre el “fin del excepcionalismo” y la pérdida de la condición de refugio en ciertos episodios, con movimientos simultáneos en acciones, bonos y divisa.
Implicación práctica: más foco en carteras geográficamente equilibradas, especialmente ante excesos que el texto asocia a ciertas narrativas de mercado.
2) Europa: economía de “guerra híbrida” y eje hacia el Este
En Europa, el análisis apunta a un giro regulatorio hacia mayor simplicidad como respuesta a la pérdida de relevancia y a tensiones internas (crecimiento anémico, desigualdad, polarización). También se destaca el impulso de iniciativas vinculadas a defensa e infraestructuras (p. ej., Fondo Europeo de Defensa, Mecanismo Conectar Europa), que aceleran inversiones de doble uso (civil y militar).
Además, se subraya el atractivo relativo de algunas áreas de Europa por su combinación de marco jurídico estable y valoraciones atractivas, con énfasis en Europa del Este y la región báltica como receptoras de nuevos programas de inversión.
3) Neomercantilismo, activos “duros” y recursos estratégicos
El texto describe una “nueva era” en la que los Estados usan herramientas mercantilistas (aranceles, subsidios, restricciones tecnológicas) y promueven monopolios nacionales en sectores clave. En paralelo, se enfatiza la carrera por asegurar activos duros (como oro o tierras raras) y recursos estratégicos.
4) Represión financiera y dominancia fiscal
Otro eje central es la idea de represión financiera: tipos mantenidos “artificialmente bajos” incluso por debajo de la inflación, para reducir costes de financiación del Estado y erosionar gradualmente la carga de deuda. En este entorno, el documento sugiere que los activos reales y los que generan flujos indexados a inflación podrían verse favorecidos.
5) De metales preciosos a minerales industriales críticos
El informe plantea que no basta con mirar al oro: la combinación de reindustrialización, descarbonización y auge de la IA puede impulsar una demanda estructural de minerales industriales críticos tras años de falta de inversión. También se menciona el papel de las tierras raras y la dimensión geopolítica/industrial de su cadena de suministro.
6) Energía e infraestructuras: “no hay transición sin transmisión”
La carta remarca que la transición energética y digital requiere inversiones masivas, no solo en generación, sino en redes eléctricas, almacenamiento, interconexiones de datos y cables submarinos, y capacidad de computación. Además, conecta la “AI race” y la “energy race” como dos caras de la misma carrera por competitividad y autonomía estratégica.
7) El dilema europeo: industrializar sin contaminar
El texto plantea el reto de encajar nuevas iniciativas industriales intensivas en energía y materiales con los objetivos de descarbonización, y describe una apuesta por diseñar desarrollos industriales desde el origen con materiales y energía “net-zero”, acompañados de incentivos y priorización regulatoria.
8) Crédito privado colateralizado y disciplina de estructuración
En un entorno de mayor dependencia del capital privado y potencial relajación de estándares crediticios, se insiste en la importancia de la calidad de estructuración y del rigor del análisis. También se destaca el crédito colateralizado (incluyendo operaciones tipo sale & leaseback) como estructura que, según el documento, tiende a ofrecer mejores tasas de recuperación en estrés, aunque sin eliminar el riesgo.
9) El futuro del dinero: tokenización, RWA y nuevo orden monetario
El informe describe una transición hacia un sistema monetario más multipolar y sitúa la tokenización de activos (RWA) como un “nuevo paradigma financiero”, con ejemplos de infraestructuras y casos de uso. También se señala que esta transformación se considera estructural y que puede modificar eficiencia y arquitectura de mercado.
En este marco, se menciona Miralta Crypto Fund como vehículo para exponerse “de manera controlada” a activos digitales y redes descentralizadas, dentro de la temática del nuevo orden monetario descrito.
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