¿Qué es una clase hedged en un fondo de inversión?

Cuando invertimos en fondos de inversión cuya cartera está en un país o región con una moneda distinta al euro por ejemplo, un fondo de renta variable estadounidense, no solo asumimos el riesgo propio de las acciones o bonos en los que invierte, sino también el riesgo de tipo de cambio entre el euro y la divisa en la que están denominados esos activos. Para gestionar este efecto, muchas gestoras ofrecen diferentes clases de participaciones, entre ellas la clase hedged en fondos de inversión, pensada para reducir el impacto de las variaciones de divisa en la rentabilidad final.

Esto significa que, aunque el fondo obtenga beneficios en su moneda base, el resultado final en euros puede ser mayor o menor según la evolución del tipo de cambio durante el periodo de inversión.

Para adaptarse a distintos perfiles de inversores, muchas gestoras ofrecen el mismo fondo en varias clases de participación, que se diferencian por la divisa en la que se denominan y por si tienen o no cobertura de divisa.

A continuación, explicaremos de forma sencilla las diferencias entre:

  • Una clase en USD (dólares, sin cobertura de divisa)
  • Una clase en EUR (euros, sin cobertura de divisa)
  • Una clase en EUR hedged (euros, con cobertura de divisa)

 

El riesgo de divisa y por qué importa

Cuando inviertes en un fondo cuya cartera está denominada en una moneda distinta a la tuya por ejemplo, un fondo que invierte en acciones estadounidenses, tu rentabilidad final depende de dos factores:

  1. El comportamiento de los activos (acciones, bonos, etc.).
  2. La evolución del tipo de cambio entre el euro y la divisa del fondo.

Si eres inversor en euros y el fondo invierte en dólares:

  • Si el dólar se aprecia frente al euro, al convertir tu inversión a euros recibirás más de lo esperado.
  • Si el dólar se deprecia, recibirás menos, incluso aunque el fondo haya obtenido rentabilidad positiva en dólares.

Ejemplo real: en 2024, el S&P 500 subió un 23% en dólares, pero para un inversor español la rentabilidad en euros superó el 31% gracias a que el dólar se apreció frente al euro. En otras ocasiones, el efecto ha sido el contrario.

 

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Entender las diferentes clases de un fondo

Imaginemos un fondo de renta variable estadounidense. Su divisa base será el dólar (USD), porque invierte en acciones que cotizan en esa moneda.

Aunque la cartera del fondo es la misma para todos los partícipes, la gestora puede ofrecer distintas clases de participaciones para adaptarse a inversores de diferentes países, monedas de referencia y necesidades. Estas clases no cambian la estrategia de inversión ni los activos que componen la cartera, pero sí varían en la forma en que se gestiona el riesgo de divisa para el inversor.

En el caso de un fondo con divisa base en USD y comercializado en España, las tres clases más habituales son las que presentamos a continuación.

 

Clase en USD (sin cobertura de divisa)

El valor del fondo se expresa en dólares y las operaciones de suscripción y reembolso se realizan en USD.
Un inversor español que elija esta clase tendrá que convertir euros a dólares al entrar, y dólares a euros al salir.
El resultado final en euros dependerá no solo de cómo lo haya hecho la cartera, sino también de la evolución del tipo de cambio en esos momentos.

  • Si el euro se deprecia durante la inversión, al pasar de dólares a euros recibirá más euros (ganancia cambiaria).
  • Si el euro se aprecia, recibirá menos euros (pérdida cambiaria).

En resumen, el inversor asume totalmente el riesgo de divisa y su rentabilidad en euros puede variar mucho en función del cambio euro-dólar.

 

Clase en EUR (sin cobertura de divisa)

Aquí las suscripciones y reembolsos se hacen en euros, lo que facilita la operativa para el inversor español. Sin embargo, la cartera sigue estando en dólares y el valor del fondo se convierte a euros a diario.
Esto significa que el efecto del tipo de cambio sigue impactando en la rentabilidad, aunque el inversor no haga personalmente el cambio de moneda.
En la práctica, la diferencia con la clase USD es puramente operativa: en la USD el inversor cambia divisa al entrar y salir; en la EUR el fondo lo hace internamente.

 

Clase en EUR Hedged en fondos de inversión (con cobertura de divisa)

La clase en euros con cobertura de divisa identificada normalmente con términos como EUR Hedged, EUR HDG o una “H” en el nombre del fondo está diseñada para que las variaciones del tipo de cambio euro-dólar no alteren de forma significativa la rentabilidad final en euros.

Para lograrlo, la gestora utiliza instrumentos financieros como contratos de futuros o forwards sobre divisas, que compensan los movimientos entre ambas monedas. De este modo, el inversor recibe en euros un resultado muy próximo al rendimiento de la cartera en dólares, independientemente de que el euro se fortalezca o se debilite. Es decir, obtiene la rentabilidad “pura” del activo subyacente, sin que la moneda distorsione el resultado.

No obstante, esta protección tiene un coste. La cobertura implica gastos operativos y financieros, que suelen hacer que la rentabilidad de la clase hedged sea ligeramente inferior a la de la clase USD equivalente. Además, el inversor renuncia a beneficiarse de movimientos favorables de la divisa extranjera: si el dólar se aprecia frente al euro, el extra de rentabilidad que sí obtendría en una clase sin cobertura no se materializa en la clase cubierta.

En resumen, la clase EUR Hedged reduce la volatilidad asociada al tipo de cambio y ofrece mayor previsibilidad en euros, a cambio de dos contrapartidas:

  1. Un pequeño coste que erosiona ligeramente la rentabilidad.
  2. La pérdida de oportunidades de ganancia cuando la moneda extranjera se mueve a favor del inversor.

 

Conclusión práctica

Imaginemos que, como inversor, confío mucho en las empresas estadounidenses y creo que lo van a hacer muy bien en los próximos meses o años, pero considero que el dólar podría debilitarse en ese mismo periodo. Esta previsión se basa, por ejemplo, en que el gobierno de Estados Unidos quiera reducir su déficit comercial favoreciendo un dólar más débil. En este caso, no querría que un movimiento adverso del tipo de cambio erosione mi rentabilidad, por lo que lo más adecuado sería entrar en la clase EUR Hedged, de forma que elimine el riesgo divisa y mi rentabilidad en euros refleje solo el comportamiento de las empresas estadounidenses.

Ahora bien, si confío en las empresas estadounidenses y además pienso que el dólar se va a fortalecer, la situación cambia. Aquí me interesa que el efecto divisa juegue a mi favor, así que optaría por una clase EUR o USD (sin cobertura). Si mi patrimonio está en euros, probablemente preferiría la clase EUR: así no tengo que hacer personalmente el cambio de divisa, ya que el fondo lo realiza por mí, y la rentabilidad será la misma que en la clase USD, con la única diferencia de la comodidad operativa.

Por último, si como inversor no tengo una opinión clara acerca del comportamiento futuro del dólar, o simplemente no quiero exponerme a los movimientos de esta divisa, entonces la mejor opción volverá a ser la clase EUR Hedged en fondos de inversión, ya que me protegerá de cualquier variación del tipo de cambio, positiva o negativa.

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